La renovación política se manifiesta en la Modernidad a través de la organización de los Estados nacionales en Europa Occidental. Se supera así la fragmentación política (en numerosas señorías), característica de la Edad Media. Con el tiempo se constituyen Estados de grandes dimensiones, como el Imperio de Carlos V o el de Felipe II, que conviven con pequeños Estados igualmente centralizados y unificados. Crece el poder de los reyes: la mayoría de los Estados modernos evolucionan hacia la monarquía absoluta. A partir del siglo XV, en Europa Occidental se organizan los Estados modernos. Las monarquías consolidan su poder.¿Como se organizaron los nuevos Estados?
En el proceso de organización estatal hubo tres momentos por los que pasaron los países que se estaban constituyendo.
1) La integración del territorio
Se delimitaron las fronteras nacionales suprimiendo los particularismos de los señoríos. Se organizó una unidad económica al irse eliminando paulatinamente las aduanas interiores de las regiones.
2) La centralización en torno a la figura del monarca
Se debilitó el poder de los señores feudales a medida que crecía el del rey.
Los nobles ya no podrían administrar justicia en sus dominios, cobrar impuestos, ni tener ejércitos privados (las huestes).
Se adoptaron símbolos de unión nacional, como las banderas y los escudos.
El monarca aumentó su importancia apareciendo como "el salvador de la patria"
3) La creación de organismos eficaces para el gobierno centralizado
La burocracia (los funcionarios que cobran los impuestos, controlan y hacen ejecutar las órdenes del rey), el ejército (pagado por la monarquía), la diplomacia (para las relaciones con otros Estados), los tribunales (para administrar justicia). El cobro de los impuestos era una tarea fundamental en el nuevo Estado porque brindaba recursos a la corona para realizar sus políticas.
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